sábado, 6 de marzo de 2010

Buscando las Fotografías de Carlos Barrantes. Maribel Cerezuela

Había una vez un grupo de amigos que tenían un interés común: "La literatura".

Entre todos ellos, los que destacaron, cada uno desde su estilo particular: Ángel Simón Collado, Francisco Cañabate Reche, José Antonio Santano, Andrés Rubia, y todos los colaboradores que de una forma u otra han participado con la revista literaria "La voz de la cometa. Tu voz en Internet".

Éramos un buen equipo. Un grupo que sin pedir nada a cambio publicaba cada cierto tiempo y mantenía en vilo la cultura almeriense.

Los amigos sufridores, cuando conseguían patrocinadores o simplemente cuando su bolsillo se lo permitía, mostraban al mundo en papel lo que puntualmente se editaba en Internet en revistas como "Transparencias" (que ahora lleva toda la responsabilidad Antonio Torres Tripiana), "El Tranco. Revista para leer" (que dirige con tanto empeño su director Ángel Simón Collado, hasta el punto de tener que pagar de su bolsillo el último libro editado en el primer trimestre de 2008, con la colaboración de Arteimpresores,S.L. y el empeño de una asociación cultural, sin ánimo de lucro, que anda por ahí con el santo y seña de "La magia de las Artes. Tu voz en Internet".

En época de crisis económica, aunque nos subleve el asunto, nos de rabia y no entendamos por qué, lo primero que se recorta en las Administraciones Públicas, es el dinero dedicado a la cultura y cómo no, lo estipulado para la publicación en papel de las revistas que veían la luz cada mes o cada semestre.

Resumiendo: No conozco en la actualidad ninguna edición en papel de literatura. Se perdió la comunicación.

Por supuesto que si. Se hacen muchisimas actividades. Desde deportivas a teatro de calle pasando por rodajes de peliculas y cortos de canciones, pero que se sepa, salvo la tertulia de Almería y las letras con su director, Laynez, ninguna.

Si alguien sabe de alguna que hable.
saludos

martes, 9 de junio de 2009

Literaturas.com Juan González. Maribel Cerezuela

borde  Entrevistas.


Juan González Calzada
«Cuando participas en un proceso creativo, sea de la naturaleza que sea, es prácticamente imposible mantenerse al margen y no implicarse emocionalmente, aunque esto no debe estar reñido con la profesionalidad»

Maribel Cerezuela
Se ha creado un proyecto único de Escuela Taller como es la ET "Tabernas de Cine", pionero en Andalucía. Que sepamos no hay en otra igual en todo el mundo que siga este proyecto de inserción y formación de futuros cineastas. Estamos con su director, Juan González Calzada, que nos habla entusiasmado de su trabajo en la Escuela.

  • Maribel Cerezuela: Cuéntanos, ¿Quién es Juan González Calzada?
Juan González Calzada: Nací en Córdoba un 25/11/1979, "mi padre es abulense y mi madre es salmantina". Gallego de adopción y seguidor del Deportivo para más señas. Que recuerde, desde pequeño, me ha gustado mucho la fotografía y apasionaba el cine. Estudiando la primaria me llevaron al cine a ver "Indiana Jones en busca del arca perdida", allá por el 84 y deseé fervientemente ser arqueólogo. Llegaría la época del instituto con los documentales del gran Félix Rodríguez de la Fuente y quise ser biólogo. Me licencié en Biología por la Universidad de Córdoba, a la vez que ampliaba conocimientos fotográficos, montajes, cortos, .... En el año 2002, participé con la obra "Ídolo". Le seguirían otras producciones como el videoclip "América", para el grupo ESTERPE; "Irene", en formato digital DVC PRO 50, siendo sobre el año 2007 que hice mi primer 35 mm con sonido directo en "La delgada y estrecha línea roja" y "Screen me". En la actualidad colaboro con la revista cultural "Andalocio" de crítica cinematográfica. Y así un largo etc. en cortometrajes, videoclips, documentales, spots, trabajando en TV y productoras de cine y video.


  • Maribel Cerezuela: Háblanos de la ET Tabernas de Cine, sabemos que es única en toda España. Cuéntanos más.
Juan González: "El proyecto es pionero en Andalucía, ya que es el primero y único de esta naturaleza que se lleva a cabo. La Escuela Taller se inició el 1 de mayo de 2007, por una duración de dos años, desde el 01/05/07 al 30/04/09. Los primeros seis meses los alumnos pasan por un periodo de formación, siendo los siguientes 18 meses un contrato en prácticas, esto es, alumnos-trabajadores. De esta forma están ganando un sueldo mientras aprenden un oficio. Sería un proyecto integrador y de inserción.
  • M. C.: ¿La idea parte de un particular o es un estudio que surge a partir del mismo Ayuntamiento de Tabernas?
J.G.: Este proyecto lo solicitó el Ayuntamiento de Tabernas (entidad promotora) a la Consejería de Empleo de la Junta de Andalucía, siendo subvencionado además por la Diputación de Almería. La finalidad principal de la escuela es la inserción laboral de los chavales, de entre 16 y 24 años, así como la posibilidad de que obtengan una formación específica de alta cualificación.
  • M.C.: ¿Quién se encarga de la enseñanza a diario de los alumnos- trabajadores?
J. G.: En la ET hay en la actualidad 7 monitores de distintas localidades que son: Almería (audiovisuales), Tabernas (escenografía) Granada (documentalismo), Alicante (escenografía), Italia (diseño gráfico), como profesionales de los tres módulos troncales, Escenografía, en la que se imparten distintas disciplinas relacionadas con la construcción de decorados; Diseño Multimedia, donde aprenden diseño gráfico, diseño de páginas web, y documentalismo; Imagen y sonido, que reúne diferentes materias tales como realización, edición y montaje, iluminación, sonido, postproducción digital, etc. con un total de 10 alumnos por módulo.
  • M.C.: He estado informándome y en la actualidad la inversión que tiene aprobada la Escuela es de casi 800,000 €. ¿Es esto cierto?
J.G.: Si. Totalmente. Las instalaciones cuentan con una fuerte inversión en la última tecnología del sector audiovisual, de tal forma que se trabaja con equipos informáticos Macintosh, software de edición Avid, cámaras digitales HD, etc. Todo este engranaje conlleva mucho gasto como primera inversión. Lo que queremos es que dure y sea valedera para sucesivos proyectos. Es una inversión pensada para seguir curso tras curso formando futuros alumnos.
  • M.C: A nivel formativo, ¿Qué proyectos se recogen en la Escuela? Cítanos los más importantes.
J. G. : Llevamos casi dos años trabajando con grandes proyectos que por sus particularidades se extienden más allá del núcleo geográfico. Algunos son: Portada del recinto ferial de Tabernas (Almería) Mural en relieve modelado en terracota, compuesto por motivos cinematográficos y elementos emblemáticos de la historia del cine en Tabernas (Almería) Páginas web de la propia escuela "Tabernas de cine" (Almería) Página web de la mancomunidad Filabres-Alhamilla (Almería) Base de datos y archivo histórico sobre el cine en Tabernas(Almería) Base de datos de profesionales en el sector audiovisual de Almería Vídeo turístico- promocional de Tabernas (Almería) Documental sobre la historia del cine en la provincia de Almería.
  • M.C.: ¿Tienes algún proyecto para antes de que acabe el año que quisieras destacar?
J.G.: Estamos muy ilusionados con la participación de la ET "Tabernas de Cine" en el proyecto Thales con la obra "Cine y matemáticas", del 11 al 16 de noviembre.
  • M.C.: ¿En "Almería en corto", certamen organizado por la Diputación de Almería para fomentar nuevos valores en este género, os vais a presentar?
J.G.: Soy miembro del Comité de Selección para el Certamen Internacional de Cine de 2008. No puedo ser juez y parte. A nivel individual no se si los alumnos se presentarán con alguna obra.
  • M.C.: Cine y literatura, ¿tiene o no algo que ver?
J.G.: Para mi no tienen nada que ver. Son dos vehículos de expresión diferentes, cada uno tiene sus herramientas y su estructura. Un buen escritor no tiene porqué ser un buen guionista, ni viceversa. Aunque sí es cierto que cine y literatura son casi primos hermanos y desde el nacimiento del primero han sido incontables las adaptaciones literarias al celuloide.
  • M.C.: ¿Qué obra te gustaría proyectar en cine de lo que has leído a lo largo de tu vida?
J.G.: Hay mucha, unas me han influido más que otras, pero en concreto la obra "Demian" de Herman Hesse por ese cúmulo de personajes tan subjetivos, búsqueda del yo, representado en "el amigo", que sería un buen arquetipo para el cine, un alter ego que a todo el mundo le gustaría ser.
  • M.C.: Las nuevas tecnologías van ocupando un lugar cada vez más privilegiado en todos los sectores. ¿Cómo ves ese auge y su repercusión en el Cine?
J.G.: Vemos como las nuevas tecnologías están abarcando cada día más campos, cómo no, el cine es su hogar preferido. El avance tecnológico es muy determinante para el sector audiovisual. Son herramientas, insisto, para contar una historia. No tengo nada ni a favor ni en contra. Como medio de expresión el cine, que es una industria, y como tal una empresa que genera un negocio, si el futuro está en utilizar las nuevas tecnologías para generar más beneficios, el cine, como empresa, sin duda lo hará. Recordemos, por ejemplo, la entrada de las películas habladas, "voz si, voz no", donde hasta el genial Charles Chaplin maestro del cine mudo acabó haciendo su primera película hablada como "El Gran Dictador" y todo cambió.
  • M.C.: Charlamos sobre los géneros cinematográficos, ¿Hay alguno que te llame más la atención o te guste más que otro?
J. G.: Cuando participas en un proceso creativo, sea de la naturaleza que sea, es prácticamente imposible mantenerse al margen y no implicarse emocionalmente, aunque esto no debe estar reñido con la profesionalidad.
  • M.C.: ¿Qué director te atrae más en su trabajo?
J.G.: Hay un gran incomprendido en su tiempo como es el director M. Night Shyamalan de "Sexto sentido" que me gusta mucho, o Jaume Balagueró en "Los sin nombre", en definitiva, todo Thriller bien hecho me gusta.
  • M.C.: La conversación es amena, podríamos estar bastante rato hablando de cine, se nota que le apasiona. ¿Sufres o se ríes de tus propias ideas, tus creaciones....?
J.G.: Las emociones no se controlan fácilmente. "El sacrificio y el sudor hacen al genio", los conocimientos teóricos y prácticos hay que tenerlos, obviamente hay gente con más talento, que otros para el cine.
  • M.C.: Entre los alumnos ¿has encontrado alguien que destaque más que el resto?
J.G.: Estoy convencido de que muchos de ellos acabarán dedicándose a este sector, "sin miedo y con garantías" viendo sus sueños cumplidos.
  • M.C.: Hablando de futuro, ¿qué proyectos tienes para el año que viene?
J.G.: Estamos trabajando para la presentación, ante todo, del nuevo proyecto de cara a diciembre con la ilusión de tener más alumnos por temporada. Es nuestra prioridad.
Literaturas.com

lunes, 5 de enero de 2009

La carta. Maribel Cerezuela


LA CARTA.
Recuerdos de un amor muy intenso.
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Esta será la última. Amor.
Cavilando bastante, ya recuperadas todas mis dudas, decidí que lo mejor sería enviarte una botella de cristal de bohemia. Prodigio del arte de los vidrieros, donde la transparencia daría paso a la imaginación aderezada con unas gotas de rocío. De madrugada, porque es más limpia y pura. La luz, materia prima, hará sus delicias jugando con el vidrio y el agua, en un abrazo afectuoso, recompensará a tus ojos con el arco iris más bonito que jamás hayas podido contemplar. Aún hoy, han pasado ya diez anos, me sigo preguntando qué pasó con aquél recuerdo que tanto insistía en aparecer una y otra vez.
Cerré el álbum de fotos, eterno nodo de una película en blanco y negro que nunca quiero perder y con mucho mimo, giré sobre mi espalda quedándome dormido, no recuerdo cuándo ni cómo. Pero ellos, mis amigos de toda la vida, me dieron en suenos lo que ya no tendría que volver a pedir más.. confianza. Eso es. No estaba sólo.
Cobarde. Oía una y otra vez aquella canción. Sin propósito alguno su melodía inundó la estancia llevándome a ti, a aquellos recuerdos que no quería, ni deseaba, volver a sentir. Era un dolor que siempre quise olvidar. Tú, ausente de todo, ausente de mí, no te diste por aludido; no te importó este sufrimiento mío que altera todo mi ser. La música transportó mi cuerpo a aquella agua clara, arroyo que un día nos vio desnudos. Cobarde.
"Mi querido y amado Alejandro, te escribo estas líneas, ahora, después de diez anos, porque deseo recordarte los momentos vividos con tanto amor, o ?debería decir obsesión?, que nuestros encuentros forzaron. Necesito decirte que, pasado todo este tiempo, aún me quema tu piel en mi piel. Te siento y desfallezco. Tu boca, tus brazos, tus manos envuelven mi pensamiento y no te vas".
"Si. Ya sé que te fuiste, decías que para siempre. Estabas casado, tenías dos hijas pequenas, y sobraban todas las explicaciones. Tu avión partió a las 7,00 horas hacia Barcelona; aunque lo alterado de mi ritmo cardiaco dice que eso es del todo imposible. No puedes dejar que pasen los días, los anos, sin que te vuelva a ver, sentir. Tengo metida en mi retina tu figura de hombre inglés con sombrero negro y traje de piel. !No puedo asumirlo!. Necesito pensarte aquí, a mi lado. ! Es tan fácil !. Una simple nota musical me ha traído todo tu recuerdo, me ha hecho tanto dano, que he comprendido que todo sigue igual, clavado en mi corazón, sin remedio".
"En la puerta del moderno y siempre lleno de todo tipo de gente, "Café a las siete", ?te acuerdas?, nos encontramos la segunda vez. Estaba lloviendo como hacía mucho tiempo en esta Valencia impetuosa de Otono, y tú como siempre hacías cuando venías a verme, ibas a la exposición de la Galería de arte. Allí sabías que te encontraría. Esperabas un taxi sin atreverte a salir para no mojar tu recién estrenado, me explicarías después, sombrero negro. !Qué orgulloso te sentías con él puesto!. Me contaste que te lo había regalado una amante inglesa que tuviste hacía tan sólo unos meses. Ella, siempre enamorada de Crown , y de ti !cómo no!, buscó la sorpresa por todo Madrid. Me lo decías orgulloso de ti, de ella no tanto. Y es que, confidencia por confidencia, me dijiste que era "distinta", conscientes de vuestras diferencias insalvables. Pero yo me sentí tremendamente celoso de tus idas y venidas a la capital. Insistías que lo único atrayente para ella era tu físico tan parecido a McQueen, con ese porte tan elegante, le excitabas, y ella a ti, lo único que te producía era una cierta pelusilla por su formación física un tanto andrógina, con esos ojos tan verdes que parecían un mar bravo. Nada más. No sentías por ella nada especial. Tampoco te sentías con fuerzas para darle otra cosa". Qué bellos recuerdos. Esta carta que te escribo, que quiere ser la última, me ha recordado aquella otra que te escribí en el mismo hotel de nuestro primer encuentro... ?Te acuerdas?.. decía así: "Mi deseado Alejandro, te escribo esta nota, a toda prisa, ansioso por contarte lo que llevo dentro, quiero que me ayudes a liberar mi cuerpo y mi mente de tu eterna y constante imagen, sentimiento que no puedo dejar de sentir, y duele. Un día, lo recuerdo como si hubiese ocurrido ahora mismo, tuve la inmensa suerte de encontrarte, como un peliculón rosa, de esas que se prometen amor eterno, llegaste a mi, en la inauguración de una exposición de arte contemporáneo. Allí estabas, enfrente de un grandioso mural realizado con la técnica del óleo; representaba un muchacho, casi desnudo, que yacía sobre una cama de cabezal de hierro, rodeado de sábanas blancas y muchos cojines. Sobre sus blancas y bellas nalgas, apenas tapándole las caderas, una camiseta de seda color hueso, con muchos bolsillos, que le llegaba hasta las rodillas. Posición fetal de un bello durmiente.
Tú, mi amor, entusiasta y amante empedernido de la belleza del arte, no dejabas de mirarlo, absorto. Llevabas puesto un traje de piel color gris plata, corbata a juego, camisa blanca, sombrero negro y bastón con cabeza de tigre, al más puro estilo inglés. En la mano el catálogo de la exposición abierto por una página cualquiera. Mirabas el cuadro, luego la descripción del interior del catálogo. Me quedé mirándote largo rato. En aquella época trabajaba de reportero gráfico para un periódico nacional, por tanto aproveché para hacerte varias fotografías sin que te dieras ni cuenta.
Tomé primeros planos de tu perfil griego, labios carnosos, nariz aguilena, ojos profundos, pómulos salientes... clic, clic, clic.., mi máquina seguía disparando y tú, de tan ensimismado ni te enterabas. Magnífica obra, por cierto, que abarcaba casi 3x6 metros cuadrados de pared. Podías tocarle la piel, sentir la suave seda sobre su cuerpo, tocar su pelo y él, con los ojos cerrados, dormitaba en un profundo sueno. Me estaba enamorando de ti. Te deseaba. Veía reflejado en el visor de mi cámara lo que podría ser mi sueno hecho realidad de toda la vida. Me estaba excitando, sentía como abultaba más mi pantalón y un inmenso cosquilleo empezaba a molestar ahí, en el centro. La arena de tu playa, tostada por el sol, ha llegado hasta mi playa. La mar me trajo caricias, querencias anheladas, deseadas, mientras la luna ocupa su espacio reflejándose en el agua... Ya no aguanté más. Me acerqué despacio y, con la excusa de que estabas ocupando el primer plano del cuadro, te rogué que te hicieras a un lado. Te tomé del brazo y te arrastré hacia la pared. Sentí que allí mismo podía besarte la boca, esa boca que me estaba llamando a gritos. Mi boca se hacía agua, saliva, jugos gástricos herían lo más hondo de mis vísceras.

- Perdón. Le rogaría se alejase un momento del centro del cuadro.

- Claro que sí. No faltaría más.
Te disculpaste y alejaste hacia otro cuadro. Pisé el suelo con fuerza. No había dado resultado mi primer contacto.
- ?Cómo haré para llamar tu atención?. No dejabas de observar la exposición y no parecía existir nada más que te importara. Qué rabia, me dije. Resolví tomar algunas fotos más y llevar la tarjeta de memoria a la redacción, o encima me ganaría una buena bronca; me habían dejado media página para la inauguración de la exposición de este pintor madrileno, universalmente conocido, y no me quedaba mucho tiempo. Me despedí del gerente de la sala y salí a la calle, respirando hondo ante mi primer fracaso.

- Ismael, mira que eres terco, me dije. Te la estás jugando. Volví. No me preguntes por qué, pero entré de nuevo a la sala, te busqué y sin tapujos me acerqué pidiéndote una cita para cuando tú quisieras. Me miraste, larga mirada, era la primera vez que me veías, estaba seguro, y eso que momentos antes te había pedido que te retiraras del cuadro.. pero ni siquiera me habías mirado.. ahora lo hacías por primera vez.

- No soy de aquí, dijiste, de forma totalmente espontánea y sin cortedad alguna, dime dónde podemos quedar y allí intentaré estar.
Afirmación, a la vez duda .. de tu intento de ir.. pero sin darme seguridad, me lanzó a tomarte del brazo y llevarte hacia la calle.

- Esto..., te dije, Valencia es una ciudad muy grande, será mejor que te vengas conmigo, ahora.
No pusiste impedimentos, subimos a mi opel y nos alejamos lo más rápido que podía darle al acelerador. En Valencia, dicen que todos conducimos muy mal, sobre todo lo cuentan los visitantes que llegan con la idea de saborear nuestra luz, nuestra playa.. y será verdad, porque me salté dos semáforos y ni me pitaron, estaban acostumbrados.. todos hacemos igual.. claro.
Al llegar a la redacción, te pedí que me esperas un momento, que enseguida bajaba. Estaba loco. Sabía a ciencia cierta que el redactor jefe me pediría, como era mi obligación, terminar de insertar las fotos, porque los amigos, cuando se trata de trabajo huyen despavoridos y era viernes, así que nadie me lo haría en mi lugar. Más no hice ningún caso, ni a mis pensamientos ni a mi jefe. Subí, le di la memoria de la cámara al disenador y cuando la volcó, cogí el camino para irme escaleras abajo. Mi jefe salió pegando un grito, muy particular por su parte, al que nos tenía ya demasiado acostumbrados y me ordenó frenar el paso.

- !Ah, pero no te lo ha dicho mi companera?.

- ?Qué tenía que decirme?. ?Se puede saber?.

- Estoy bastante enfermo. He venido sólo con la condición de entregarle las fotos, pero no puedo quedarme a maquetar, ella le explicará.. Consúltele y verá como lo hace.

- Seguí bajando las escaleras.
Oí gritos, llegaban a todos los pisos. Estaba claro que Elena no me haría el favor, ni el trabajo, pero me daba totalmente igual. Me esperaban... Al día siguiente me amonestaron, claro, pero esa es otra historia. Ahora, como te iba diciendo, bajé a toda prisa y me encontré con tus ojos. No estabas dispuesto a sentir lo mismo que yo, pero una vez en la calle, camino de uno de mis lugares preferidos, la concha del Jamaica Club, ya me encargaría yo del resto.
Llegamos al primer hotel de la asidua playa, el San Jacobo, uno bastante caro, cinco estrellas de buen gusto para un encuentro que se iba gestando sobre la marcha.

-Subamos, dije. Me acerqué al gerente del hotel y le pedí discreción y la mejor habitación que tuviera a bien ofrecerme, con la mayor prontitud y hasta el día siguiente.. en principio...
Me miraste con esa mirada fría, de hombre de mundo, que cree saber de amores, púdicos e impúdicos de la vida, y nos envió a la planta quinta, habitación 519. Subimos sin más preámbulos. En el ascensor te pregunté cómo te llamabas, a lo que contestaste que Alejandro. Hasta tu nombre producía quemazón, gusto.. Todo parecía ser perfecto. Entramos a la habitación y sin darle mayor importancia te pedí que me follaras. Necesito que me hagas el amor. Lo necesito.
Nos acercamos a la cama. Mi deseo era ciego, mi amor infinito. Te tomé por los pies y empecé a besártelos uno a uno, después por los tobillos, las piernas, una y otra vez hasta llegar a las ingles. Allí me recreé sin brusquedad, te besé literalmente los huevos, tomé entre mis manos tu polla, a la que acaricié una y otra vez. Al principio, estaba pendiente de lo que hacía, me dejaste hacer, hasta que poco a poco fuiste dándome todo tu ser. Tu miembro poderoso, hermoso, todo preparado para mí. Lo tomé con mi boca, comí y bebí todo el jugo hasta hacerte gritar de tanto placer. Con tus manos sobre mi sexo, hacías de mi lo que yo te pedía. Hablábamos, decías palabras obscenas, escandalosas...

- ?Quieres que te folle?. -Pídemelo. - Dime. - ?Quieres?.

- Me tomaste la boca, cerraste mis labios con un beso que me quemó. Abrazado a mí con fuerza me dijiste al oído que te amara. !Ámame!. !Fóllame!. Rodamos por la cama, el suelo, besos fundidos en más besos. Saliva de mi boca en tu boca. Me tomaste por la cintura y me subiste encima de ese miembro, duro, fuerte. La penetración al principio fue muy dolorosa, llevaba muchísimo tiempo sin hacer el amor y estaba tan nervioso que no podía relajarme. Supiste sin demora desplazar mis miedos, mi incertidumbre para dejar paso al placer. Jadeábamos los dos. Gritos de amor que se llevó el viento del sur. Me estuviste montando con tanta fuerza que todo me dolía... hasta las caderas.. Mis manos temblaban. Te besé la boca, y en el oído dije muy flojito: -!Te deseo!.

- Ahora tú, me dijiste, penétrame, lo estoy deseando. Jugué primero un poco con tu polla, te la mordí con gusto, luego metí mi lengua varias veces por el agujero de tu culo, para darle cabida a mis dedos, uno, dos, quería que sintieras el máximo de placer, y pareció dar resultado porque tu polla aumentó de tamano. Así seguí un buen rato hasta que me pediste que te la metiera entera, hasta los cojones, y así lo hice sintiendo como te atravesaba todo. Los reflejos del atardecer jugaban con las elegantes cortinas del fondo, en la pared de aquella habitación.

- ?Quieres más?. -!Pídemelo!. Así estuvimos hasta el amanecer, follando sin descanso. No recuerdo cuando, pero exhaustos, nos quedamos dormidos. Al despertar leí una nota que me decía que partías para no volver, que sólo estabas invitado para la inauguración. Quedaban apenas unas horas. Me ponías la dirección del hotel donde te hospedabas. Urgentemente escribí una nota y te la envié con un mensajero.. Quería, anhelaba, que llegara a tiempo y me respondieras. Aún no habían pasado ni tres horas y ya te echaba tanto de menos, que dolía, mucho, te deseaba tanto..
Tocaron a la puerta, eras tú. No hablamos. No hacía falta. Partías aquella misma tarde, pero quedamos en vernos en Barcelona el próximo verano, antes ninguno de los dos podíamos. Nos prometimos amor fiero para siempre... porque a los dos nos invadía un deseo incontrolado".
Ahora, humillado por volverte a insistir, sabiendo que te prometí paciencia y respeto por tu situación y olvido de nuestros encuentros en el pasado. Ya se. Tu no podías. Me siento hundido, sin fuerzas, aunque deseo, que con esta misiva y última, todo vuelva a la normalidad en mi vida y pueda buscar otro amor que llene tu vacío inmenso. Como te decía, es imposible seguir más tiempo con esta situación. Necesito verte por última vez. Te lo prometo. El viernes próximo inauguran la sala Capitol. Tienes la excusa perfecta para tu mujer, ya que estamos invitados todos los medios. Deseo que vengas. Necesito sentir otra vez tu piel sobre mi piel, tu boca en mi boca... te espero. Tuyo siempre. Ismael.
Pd.- La botella de cristal de Bohemia va envuelta con muchos recortes de periódicos y corcho. Espero que te guste. Más besos".
autor: Nicolás Ximénez 06/01/2009

miércoles, 27 de agosto de 2008

El olor de la ausencia. Juan José Guerrero (Pliyo Senpai)


http://www.shorinjikempo.or.jp/wsko/b.../360.html


Un blogs en continúo movimiento y una sorpresa para mi ... ¿orgullo? puede ser, .. pero me hace cantidad de ilusión que una búsqueda de fotografías de pliyo senpai me transporte a estas páginas de  radiolibre-op.blogsport.com  del año 2009, y a la de shorinjikempo.or.jp.


http://radiolibre-op.blogspot.com/2009/03/relatos-1101-1200.html

Relato 1127 . 195 palabras
JUAN JOSÉ GUERRERO CEREZUELA
ALMERÍA - ESPAÑA
EL OLOR DE LA AUSENCIA.
Veo sus ojos y siento que se están apagando, que ya no puedo hacer nada por él. Es tan tarde que hace meses desde que no me conoce, tanto que cada día me siento más cansado y más viejo, pero aunque pierda el sueño no puedo dejarlo, pues en sus palabras encontré el cariño del padre que nunca tuve y es que él me ha enseñado tantas cosas que cada lugar está bañado de su espíritu y ahora, por primera vez, siento que ha dejado de verme. Me mira, pero ni imagina mi afecto. Su degeneración pronto le hará olvidar cómo se mastica, pues de hecho, él mismo hace ya mucho que ha olvidado su nombre. Diego siempre será mi abuelo, y ahora, cuanto más lejos lo siento, más cerca llevo su cariño y sus historias, todas sus anécdotas y sus fotos que ya forman parte de mí. Hoy vuelvo a repetirle que lo llevo conmigo, que él seguirá vivo en mi recuerdo y aunque ya no puede escuchar, volveré también mañana para susurrarle lo de siempre: “Te quiero Diego y nunca dejaré de hacerlo. El mundo entero agradece que tu hayas pasado por él.”


Relato 1128 . 193 palabras
JUAN JOSÉ GUERRERO CEREZUELA
ALMERÍA - ESPAÑA
ASPIRAR A MÁS.
Los recuerdos siempre han sido el pilar de mi historia, el cable que me conecta con todo lo que me rodea, el fuego que bien aprovechado me da fuerzas para continuar en los momentos más crudos, el matiz que hace de los lugares algo mágico y especial. Sin ellos, no tendría el placer de usar adjetivos como "Inolvidable". Pero a su vez, como el fuego en su forma más salvaje, pueden consumirme hasta el más profundo de mis infiernos particulares, allí donde sólo recibo mis propios latigazos, imparables.

Por mi parte, he sacado las maletas decidido a arriesgarme, rodeado de un cosquilleo que me hace sentir indestructible, de unas ganas de comerme el mundo a pedazos, he vuelto a la estación de tren desde la que empezó la gran aventura de mi vida, y ahora, con mi pluma y un cuaderno en blanco en el bolsillo, tan sólo aspiro a dos cosas: Hacer todo lo posible porque esta sensación siga creciendo, e impedir por todos los medios que me olvide de ella. Pues sólo con su recuerdo encuentro el por qué de mi existencia, y sólo entonces, me siento más vivo que nunca.

martes, 24 de junio de 2008

Tengo el sueño desnudo. Maribel Cerezuela

Anoche soñé que soñaba con unas vacaciones estupendas. Se olía a monte, a mañana de rocío, a hierbabuena, y no muy lejos un continúo golpear de agua en piedra. Al llegar vi un pequeño lago y en un extremo una cascada de abundante agua que el paso del tiempo había labrado en la piedra dándole una forma como de boca abierta. No lo pensé dos veces. Me desnudé y con la prisa de quien no quiere perder tiempo en sensaciones profundas me tiré al agua. Nadé bastante rato arriba y abajo, buceando, investigando por entre las cuevas naturales que formaba la piedra en el fondo del lago. Agotada me dejé caer sintiendo como pegaba el sol en mi piel desnuda.

Rin, rin, rin, el sonido molesto de mi despertador suena al a mi lado. Me toco, me estiro y desperezo,… la ducha me espera. El sabor a madrugada estaba en mi boca. Es día de trabajo.
 
 

lunes, 5 de mayo de 2008

Almería, crónica personal. Maribel Cerezuela

Curiosa e interesante la forma de contarnos sus vivencias Antonio Orejudo en su libro “Almería, crónica personal”, aunque, todo hay que decirlo, la parte de historia y evolución de la economía almeriense, para mi gusto, un poco plomo… vamos, que si esas páginas las cambia por más anécdotas en una segunda edición, a buen seguro que se leerán con más agrado.


Es que somos muy curiosos y aquí se nombra a las personas con nombres y apellidos. Eso me llamó mucho la atención. Se ha atrevido a señalar, personalizar, y claro, nos hemos enterado de quiénes son los agraciados que forman parte de su círculo de amigos. Los que no están no lo son.Lo que también me resultó chocante fue que al final de la lectura tienes la sensación, certera o no, de que aquí, en Almería y provincia, los únicos que trabajan por la cultura y su divulgación son los “extranjeros”, en este caso sus amigos que vinieron un día huyendo de alguna parte. Se le perdona ese celo tan subjetivo porque ya dejó claro en el título del libro que era una “crónica personal”.

 
Desde esa subjetividad el libro me gustó y mucho. Ha sabido defender en pocas páginas el trabajo bien hecho de unos pocos agraciados con, en sus propias palabras, “poca agua”, que mira por donde es pagada por la administración y en ella colaboramos todos. Chapeau por la parte que me toca. Y desde aquí un aplauso a esas administraciones, llámese cultura de la Diputación, cultura de la Junta o cultura del Ayuntamiento que han regado con agua divina para que puedan hacer grande la divulgación de la cultura. Desde ese punto de mira egoísta, algunos hemos colaborado indirectamente a que eventos, circuitos, certámenes, editoriales, publicaciones, y un largo etc., vean la luz en esta tierra.

 
No se me ocurre con qué compararlo, pero para que se me  entienda de buen modo, os recuerdo que los compradores de lo que nos quieren vender como “cultura” en un momento determinado somos los demás ciudadanos de a pie porque a buen seguro, los amigos no compran, a ellos se les regala las entradas.

 
Lo “increíble” -palabras de David Bisbal- sería que esa administración tan poco dada a proyectar eventos o a hacer grandes cosas no lo hubiese hecho ni con los nuevos venidos de alguna parte, claro ejemplo de la titulitis o del negocio empresarial más elitista. Al menos ahí no han cometido errores. Todos están contentos, o deberían de estarlo.

 
Un resumen rápido y más personal:
 
Excelente presentación, narración que invita a una lectura de principio a fin, buenas vibraciones y, para no ser todo maravilloso, algunos errores de maquetación que se podrían haber evitado si se hubiese corregido cuidadosamente la misma. Ejemplo, algunas repeticiones de palabras (error de transcripción a la maqueta), o finales de palabra que te dejan perpleja la vista, pero todo perdonable. Gratitud por las cosas bien hechas. Gratitud porque estés en Almería como profesor universitario, a pesar de haber estado en… o venir de… 

 
Sólo otra cosa más, esta te la pregunto a ti personalmente. ¿Te sigues sintiendo como parte de un entorno bucólico y maravilloso de una época estival o ya puedes comer tomates sin que te de la luz del sol? – Es curiosidad- Al final, dentro de poco, como el exorcismo no ha tenido el efecto que esperabas, te irás de esta tierra. Lo sabemos. Un espíritu como el tuyo no puede quedarse mucho tiempo sintiendo en su piel los vientos de poniente. Te acabaría volviendo loco.
 

lunes, 20 de agosto de 2007

Tristeza. Maribel Cerezuela



Tristeza

Agachas la cabeza
entornas los ojos
¡Ay, tristeza!

Mustia palabra
ánimo fallido
es mi estado (de)

Inusual eres tú
¡Ay tristeza!!