viernes, 11 de noviembre de 2011

Pasaron los días y las noches. Eloy Godoy

Eloy Godoy 24/11/2000
A tus pies se acercaron otros pies,
andares cansados que pedían a gritos,
el descanso de tanta actividad.

No nos hacían caso.
Oídos sordos se juntaban, de compadres,
de una cabeza contra otra cabeza,
de voz en voz, sin silencio. Gritos.

Y pasaron los días y las noches,
y los gritos eran acallados, 
por manos poderosas que tapaban su eco

No interesaba que se oyeran,
que movilizaran pensamientos,
que condujeran a los hechos

A tus pies se acercaron otros pies,
con andar pesado, sin convencimiento.

Pero no había otra voz...


Le ignoraban. Maribel Cerezuela

Costa de Almería


Ignoraban todo de él.
Su voz, sus facciones, semblante.
Aquellas zonas que la naturaleza le otorgó
y que le eran desconocidas totalmente.
Toqué con mis dedos la fría pantalla,
y sentí su aliento...

Le ignoraban

Ignoraban todo de él.
Su voz, sus facciones, semblante.
Aquellas zonas que la naturaleza le otorgó
y que le eran desconocidad totalmente.

Toqué con mis dedos la fría pantalla
y sentí su aliento...

Le ignoraban. Maribel Cerezuela

Ignoraban todo de él.
Su voz, sus facciones, semblante.
Aquellas zonas que la naturaleza le otorgó
y que le eran desconocidas totalmente.

Toqué con mis dedos la fría pantalla
y sentí su aliento...

Una estrella. Maribel Cerezuela

Huerto de Beires (Almería)  24/07/1999

Esto era una vez,
una estrella 
en el pétalo de una flor.

Cuando la noche llegaba,
la estrella brillaba,
como si de la luna se tratara.
El pequeño 
acercó su mano.
Quiso cogerla.

Cuando se aproximó,
la estrella
 dejó su luz
y se cubrió
 de un manto rosa.






Una estrella

24/07/1999 

Esto era una vez,
una estrella en el pétalo de una flor.

Cuando la noche llegaba,
la estrella brillaba,
como si de la luna se tratara.

El pequeño acercó su mano,
Quiso cogerla.

Más cuando se iba acercando
la estrella dejaba su luz
y se cubría de un manto rosa.

 




Una estrella. Maribel Cerezuela

24/07/1999 

Esto era una vez,
una estrella en el pétalo de una flor.

Cuando la noche llegaba,
la estrella brillaba,
como si de la luna se tratara.

El pequeño acercó su mano,
Quiso cogerla.

Más cuando se iba acercando
la estrella dejaba su luz
y se cubría de un manto rosa.